Horacio Medina

Precios del petroleo: especulacion o realidades


Arabia Saudita, como miembro más importante de la OPEP, había mantenido hasta ahora una postura bastante inflexible en cuanto a su política de producción, acoplándose 100% a las posiciones de la OPEP y manteniendo su posición de responsabilizar como principal causante de los altos precios del petróleo a la oscura mano invisible del mercado materializada en la especulación de las compras a futuro.

Sin embargo, en mayo pasado el reino aceptó la posibilidad de incrementar la producción en 300 barriles diarios y allí llegó la primera señal de cambio.

Acto seguido, desde Riad, el Reino de Arabia Saudita envía la convocatoria a esta reunión en Yeddah sirviendo como la oportunidad para ratificar su postura como moderador de precios en el mercado internacional.

El reino de Arabia Saudita pareció haber llegado al límite en el que considero que algo debía hacerse con respecto a los altos precios del petróleo. Los sauditas piensan que ya ha sido suficiente y están preocupados de que todo se vuelva impredecible, temen que la cotización del barril se dispare a un nivel tan alto que termine provocando una caída de la demanda, algo que ellos no desean y que no conviene a ninguno de los países productores.

Ciertamente, desde que la OPEP decidió poner en marcha la estrategia del precio de referencia fiscal hace ya más de cuatro décadas, muchas cosas han pasado, recordamos la crisis petrolera en 1973, la instrumentalización del sistema de cuotas de producción y la drástica caída de los precios en 1986. Hasta allí, la OPEP siempre estuvo controlando los precios del crudo.

Desde ese momento, la OPEP, obligada por las circunstancias y el mercado de oferta y demanda, comparte su protagonismo por intermedio del sistema de bandas de precios, estrategia que decide abandonar en 2003.

Justamente, a partir de entonces, la mano invisible del mercado comienza a actuar y el eje determinante de los precios inicia su camino desde Viena hasta Nueva York y, en ese tránsito, la OPEP inicia también su camino hacia el abandono protagónico sobre la fijación de precios.

Al transcurrir el tiempo, más precisamente en marzo del 2005 Goldman Sachs, uno de los más importantes actores de Wall Street, pronosticó que el precio del petróleo, experimentaría un incremento que podría calificarse prácticamente de vertical y que superaría los 100 dólares por barril a corto plazo.

Tal vez hoy comprendemos que a partir de allí comenzó a labrarse, la estrategia para colocar el precio del petróleo en los tres dígitos, lo cual a muchos nos parecía exagerado y fuera del contexto del mercado y las realidades estructurales del sector.

En paralelo, los Estados Unidos comenzaron a desarrollar su estrategia de permitir el deslizamiento del dólar frente al euro, tratando de hacer más competitiva sus exportaciones, además la Reserva Federal bajo las tasas de interés a las instituciones financieras hasta llegar al e inyecto cientos de miles de millones de dólares en auxilios financieros.

Lentamente el incremento de los precios del petróleo comienza a arrastrar a los precios de la energía en general, sin que emerja una explicación convincente y coherente desde el punto de vista del comportamiento del Mercado ni de razones estructurales del Sector.

Emerge entonces, como explicación, el concepto que engloba el Riesgo Financiero Sistémico que implica, en términos muy generales, una crisis financiera en todo el sistema, normalmente acompañada por un fuerte declive en los valores de activos y la actividad económica y que implica la propagación de inestabilidad por todo el sistema financiero. Se esgrimen como características propias de esta situación una abrupta perdida de liquidez, movimientos discontinuos del mercado, extrema volatilidad, el contagio entre mercados y la inestabilidad sistémica. En el plano económico, se maneja una creciente incertidumbre en como responderá la economía global; la crisis de liquidez, cada vez más generalizada y la recesión del sector vivienda en los Estados Unidos; la manifiesta vulnerabilidad del sistema financiero del Reino Unido; importantes estados deficitarios en la cuenta corriente registrados en economías de Europa y la creciente presión que sufre el dólar como moneda de reserva global.

A pesar que estas condiciones que han permitido un excepcional crecimiento económico global, también generaron una grave crisis de liquidez, situación que se ve incierta y ante estas realidades los grandes inversionistas y especuladores se desplazaron hacia los “commodities”, principalmente en el oro y en el petróleo, impulsando su precio al alza hasta alcanzar ya los 140 dólares por barril.

Frente a esta situación tan preocupante que amenaza no sólo la economía mundial sino también la paz social y política en muchos países consumidores tanto desarrollados como en vías de desarrollo, el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, declaró en Dohar que “no había solución inmediata a los altos precios del crudo, y que éstos sólo dependerán de la oferta y la demanda mundiales”. En otras palabras, el Sr. Paulson, quien fue hasta el 2006 el presidente de Goldman Sachs, pretendió ignorar la incidencia de la especulación en el incremento desproporcionado de los precios del petróleo, asumiendo una posición diametralmente opuesta a la posición del conocido inversionista George Soros quien aseguro que “la apresurada entrada de grandes inversiones en el mercado de commodities en busca de protección, provocaron una burbuja que ocasionó el descontrolado incremento de los precios”.

En medio de este complejo panorama, Arabia Saudita convoca a la citada reunión en Yedahh el pasado domingo 22 de junio, luego de la cual y aun cuando, se anunció un aumento unilateral de la producción saudita y que el lunes fue acompañada por un anuncio kuwaití, los precios no solo no bajaron sino que aumentaron algunos céntimos de dólar.

En realidad, las expectativas que la reunión produjera una reducción en los precios del petróleo eran muy bajas. La razón es que estamos ante un complejo escenario ya que, si bien es cierta la acción especulativa del mercado a futuro, no es menos cierto que también existe un equilibrio precario entre oferta y demanda y los especuladores saben que a corto plazo no hay barriles que incorporar al mercado. Tampoco esta claro para el mercado, cual será la política monetaria de los Estados Unidos con respecto al dólar y esa incertidumbre pesa y mucho.

A pesar de todo, el efecto real de la reunión de Yedahh está por aparecer, ciertamente la presencia de representantes de Rusia importantísimo productor, China factor determinante en la demanda y el Reino Unido como válido representante de los países desarrollados, junto con los países de la OPEP liderados por Arabia Saudita, más allá de las posiciones de Irán, Argelia y Venezuela, denotan una preocupación real por la situación mundial. Un primer encuentro para centrar posiciones con relación a la oferta y la demanda, con relación a la especulación de los mercados a futuro y con relación a la política norteamericana con respecto al dólar, los tres factores más influyentes en los altísimos precios del petróleo.

Solo nos queda esperar por las próximas acciones, Arabia Saudita y Kuwait han anunciado incrementos de producción en 2008 y 2009; la demanda en 2008 parece contraerse como respuesta a los problemas financieros en Estados Unidos y Europa; el dólar parece tender a estabilizarse y la crisis hipotecaria anuncia recuperación a corto plazo; solo esperamos por las medidas hacia los mercados especulativos que manejan Wall Street desde afuera y la flecha apunta hacia el Reino Unido y eje conformado en la OPEP entre Argelia, Iran y Venezuela.

Entre tanto, las declaraciones tendenciosas, desestabilizadoras y funestas concedidas por el Presidente de la OPEP, Chakib Khelil (Argelia), propiciaron el aumento del precio del petróleo hasta los 140 $/B y la caída del Dow Jones (acumula una caída de 20% desde octubre 2007 con precios a 85 $/B hasta junio 2008 con precios de 140 $/B) que denotan, una profunda contradicción en el seno de la OPEP y van en la dirección diametralmente opuesta a la posición de Arabia Saudita y Kuwait. Habrá que seguir de cerca los próximos acontecimientos.

Entendemos que el 19º Congreso Mundial de Petróleo, a celebrarse en Madrid entre el 29 de junio y el 2 de julio, parece ser un excelente escenario para continuar debatiendo el tema y perfilando una estrategia positiva para los asistentes a la reunión de Yeddah..

Sera cuestión de tiempo, pero esperamos y apostamos a que, en el último trimestre del 2008, los precios regresen a la banda comprendida entre los 90 y los 100 dólares por barril. Los altísimos precios del petróleo presagian una crisis económica mundial que tendría nefastas consecuencias. EL regreso al entorno de los 100 $/B, permitiría un respiro necesario, para las grandes economías, los países emergentes y los bolsillos vacios de los consumidores.

Los milagrosos efectos del petróleo caro

El precio del petróleo ha llegado a los 150 dólares por barril, un récord sin precedentes y la causa de grandes males. Pero no todas las consecuencias del petróleo caro son malas. Por ejemplo, el total de kilómetros por mes viajados en coche por los estadounidenses sufrió la más abrupta caída desde 1949 y el número de usuarios del transporte colectivo está batiendo récords. Las ventas de coches de gran cilindrada han caído en picado, mientras que para comprar autos de bajo consumo de combustible hay listas de espera.

Así, en 2008 el consumo de gasolina en Estados Unidos va a bajar por primera vez en 17 años.

Tener un infarto es muy traumático. Pero quienes lo sobreviven con frecuencia logran abandonar malos hábitos que antes del infarto parecían imposibles de cambiar. Lo mismo está pasando con los altos precios del petróleo. El alto nivel de precios está teniendo consecuencias muy graves para gran parte de la humanidad. Pero también está obligando a cambiar patrones de consumo e inversión que hasta hace poco parecían inalterables.

Desde hace unos meses los ferrocarriles -que contaminan menos que turismos y camiones- se han visto desbordados por la demanda de pasajeros y de carga y, por primera vez en décadas, en todo el mundo se están planeando cuantiosas inversiones para aumentar su capacidad, lo cual es una buena noticia. Otra buena noticia es que millones de estadounidenses están descubriendo que vivir en casas con grandes espacios que usan poco y que quedan lejos de su trabajo les está costando un ojo de la cara. Sus costes de transporte y los costes de calefacción en el invierno y aire acondicionado en el verano se han disparado. El resultado: se están mudando más cerca del trabajo y a viviendas más pequeñas que consumen menos energía. Y también están cambiando sus hábitos de alimentación. Para no tener que subir mucho sus precios los restaurantes están disminuyendo sus gigantescas porciones, lo cual sin duda va a ayudar a combatir la epidemia de obesidad que aqueja a los estadounidenses. La entrega gratis a domicilio de pizzas que antes era lo usual es ahora un recuerdo.

Por cada dólar que sube el precio del petróleo los costos de operación de las aerolíneas comerciales aumentan en 1.016 millones de euros, lo cual en los últimos seis meses ha empujado a la quiebra a 24 aerolíneas. Pero también ha obligado a las empresas aéreas a retirar de circulación a sus aviones más ineficientes en cuanto a consumo de combustible. Y es hasta posible que la crisis obligue a la industria del transporte aéreo y a sus entes reguladores a introducir los cambios más profundos que hasta ahora han resistido y gracias a los cuales sus muy abusados pasajeros quizá puedan algún día recibir un mejor servicio.

El petróleo caro también estimula la aparición de nuevas potencias petroleras y de nuevos yacimientos. Brasil anunció hace poco el hallazgo de un campo petrolífero en sus costas que es el más grande que se ha descubierto en el mundo en los últimos 20 años. La exploración y extracción de petróleo en este campo aguas afuera y bajo una amplia capa de sal es muy costosa y sólo posible si los precios se mantienen altos. Lo mismo ocurre con la explotación de otro yacimiento encontrado por ENI, la petrolera italiana, en la República de Congo. Este petróleo no convencional se encuentra en arenas bituminosas localizadas en parajes remotos y su explotación comercial es muy costosa. Tan importante como el efecto positivo que los más altos precios tienen en racionalizar el consumo y estimular el ahorro y la eficiencia en el uso de la energía es el efecto que tienen en promover la inversión en fuentes alternativas de energía.

Las nuevas inversiones en energía limpia han saltado de 21.000 millones de euros en 2004 a casi 95.300 millones en 2007. No es accidental que la acción cuyo precio más aumentó (¡800%!) en la Bolsa estadounidense el año pasado fue la de una empresa de energía solar. Hay muchos científicos muy inteligentes y muchos inversionistas cargados de dinero que están combinando esfuerzos en la búsqueda de tecnologías que produzcan energía más limpia y barata. Y más temprano que tarde todos nos beneficiaremos de estos esfuerzos. Y eso se lo debemos al hecho de que el precio del petróleo aumentó seis veces desde 2001.

Energía y ambiente

Estudios sobre el cambio climatico y el mercado de la energia. Los precios del petroleo y las energias alternativas

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